Llevo un tiempo pensando sobre este concepto. Sobre el ejercicio que desde el coaching llamamos:  conectar los puntos.

Conectar los puntos es ver qué todo en tu vida tiene un sentido, que todo está relacionado entre sí.

Que estás donde estás por las decisiones que has tomado en el pasado, que todo ha tenido un sentido para llegar hasta aquí.

 

No sé si alguna vez has escuchado el famoso discurso de Steve Jobs en Standford. Si no lo has hecho, te lo recomiendo, lo puedes ver aquí. Y si 15 minutos son demasiados para ti, escucha sólo los 5 minutos correspondientes al tema que nos ocupa, conectar los puntos.

Tiene frases tan poderosas como ésta:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hay numerosos ejemplos de personas que han encontrado, pasados los años, la manera de conectar los puntos y comprobar que aquellas situaciones, algunas veces críticas, que vivieron en un pasado, les han llevado de una manera u otra a conseguir lo que tienen hoy en día, les han llevado a encontrar el sentido de su vida actual.

Un ejemplo sería Amancio Ortega, fundador de Inditex. Ayudante en una tienda de venta de camisas hasta que decidió emprender y crear el imperio Inditex.

El otro día, viendo la serie de Netflix Abstract (que también te recomiendo), habló Tinker Hatfield. Y aunque no hablaba de conectar los puntos, yo sólo podía pensar en cómo su vida era un gran ejemplo de ello…

Tinker Hatfield es un diseñador de calzado estadounidense. Famoso por crear numerosas zapatillas deportivas de Nike, entre ellas las Air Jordan. Hoy en día es considerado una leyenda del diseño.

 

 

Tinker practicaba distintas modalidades de atletismo en su juventud, hasta que tuvo una lesión importante en un pie que le llevó a tener que dejar la competición. Entonces decidió estudiar arquitectura en la Universidad de Oregon, dónde coincidió con Bill Bowerman, cofundador de Nike y entrenador deportivo.  Bill supo ver el talento de Tinker y le introdujo en la compañía, donde empezó diseñando las oficinas del campus de Nike.

En la serie el propio Tinker muestra los dibujos, los bocetos que hacía en sus ratos libres, que comenzaba sin ningún objetivo claro y que le llevaban a divagar sobre distintos temas, hasta acabar dibujando pies y calzados.

Descubrió que había muchas maneras de mejorar el calzado que Nike hacía y entró en el equipo de diseño de la compañía.

A veces las cosas más inesperadas nos inspiran… y a Tinker le inspiró, en un viaje a París, el Museo Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou Centre de París  

 

 

Un edificio muy singular, criticado y amado a partes iguales. Este edificio tiene su estructura a la vista, con tuberías, cableados y demás forjados del edificio en su fachada. A partir de este edificio se le ocurrió aplicar ese concepto al diseño de calzado deportivo, y de ahí surgieron las Air Max 1, que tenían la cámara de aire visible en la suela de la zapatilla. Le dijeron que no funcionarían y fue un éxito de venta y una revolución en el mundo del diseño.

Proyectos como el diseño del calzado que se usó en la película de Regreso al Futuro, le llevaron a pensar en ideas que se están implementando a día de hoy por la compañía, como zapatillas que son capaces de atar los cordones solas, tal y como ocurría en la película.

Si Tinker no se hubiese lesionado en su día, no hubiese comenzado la carrera de arquitectura y por tanto no hubiese conocido a Bill Bowerman. Si no hubiese viajado y hubiese buscando inspiración en otros lugares del mundo, no se le hubiese ocurrido la idea de las Air Max 1.

 

O sí, quien sabe.

Lo importante es que todo ha tenido sentido. Todo, desde el inicio. Todo ha quedado relacionado y una cosa le ha llevado a la otra.

 

Efectivamente conectar los puntos, tal y como decía Steve Jobs,  tiene mucho que ver con la fe, el karma, el destino…como le quieras llamar. Con no desesperarse ni revelarse contra las circunstancias. Con la idea que nos aporta el coaching de aceptar lo que tenemos y ver las posibilidades en ello.

Conectar los puntos tiene que ver con vivir el presente y pensar que de alguna manera lo que tienes delante de ti es un paso más para conseguir lo que tendrás mañana. Te guste más o menos lo que hoy en día tienes.

 

¿Estamos hablando de resignación? No

La resignación es rendirse. Implica una actitud fatalista.

Conectar los puntos implica aceptar la vida, adaptarte y abrirte a nuevas posibilidades, con el convencimiento de que aunque no seas capaz de verlo ahora mismo, algún día tendrá sentido. Implica una actitud proactiva.

 

Te propongo un ejercicio de coaching: conectar los puntos

 

  1. Piensa en los acontecimientos importantes que han marcado tu vida. Apúntalos. Cada acontecimiento es un punto.
  2. Independientemente de si esos acontecimientos los consideras positivos o negativos, piensa qué te han aportado, en qué te han ayudado, qué has aprendido de ellos.
  3. Conéctalos, relaciónalos. Piensa en el nexo de existe entre ellos.
  4. Sitúa un punto final, que es tu yo de ahora mismo, tu situación actual y observa cómo esos acontecimientos pasados te han llevado a donde estás hoy.

 

 

¿Qué puedes aprender de esto? ¿Qué valores son importantes para ti? ¿Qué puedes cambiar? ¿Qué puedes aprovechar para dar los siguientes pasos? 

A mi hacer este ejercicio me ha ayudado a ver los patrones de comportamiento que sigo y mis valores fundamentales.

Y tú, ¿ves cómo se conectan tus puntos o todavía no? ¿Confías en ello?

 

 

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